🌿 No es una zona residual, es un corazón verde que late en el barrio 🌿
Día Mundial del Medio Ambiente — Lantzarte Bizirik
Dicen los canales oficiales que la parte alta de las campas de Lantzarte es una “Zona Residual”. Que no se le da uso y que si Berango quiere seguir progresando necesita de hormigón, carreteras y coches para aumentar su bienestar. Pero que estemos tranquilas, que no se va a notar más tráfico y que el barrio va a ser mucho mejor así (sic).
Y nos tenemos que tragar semejante aseveración porque, si les plantamos cara con argumentos de toda índole y les decimos que no estamos de acuerdo, se sienten atacad@s y perseguid@s ¿Es posible que nos quieran convencer de que 90 nuevas plazas de aparcamiento y una nueva carretera que circunvala toda la campa norte no va a generar ninguna molestia? Lo sentimos mucho pero NO estamos de acuerdo con la destrucción (innecesaria) de la Campa Norte de Lantzarte. Donde ell@s ven una «Zona Residual» nosotras vemos naturaleza, biodiversidad, armonía, tranquilidad y una zona de esparcimiento y libertad para niñ@s y adult@s ¿Estaremos locas?
Allí no hay residuos. Hay hierba, raíces y árboles frutales.
Allí no hay abandono. Hay flora y fauna que abraza nuestra vida.
Allí no hay tierra muerta ni baldía. Hay un legado natural, un patrimonio histórico, un pequeño rincón en la memoria viva de nuestro pueblo.
Celebramos hoy, como cada día, la alianza silenciosa que firmamos con los árboles cuando aún no sabíamos escribir. La naturaleza no nos pertenece: nosotros pertenecemos a ella. Por eso, cuando en nombre del progreso se urbaniza el suelo fértil, no se entierran sólo flores y plantas silvestres: se entierran también nuestros sueños, los juegos de la infancia, los cantos de las aves, las meriendas compartidas, las tardes al sol o a la sombra de los frutales que nos cuidan y nos refrescan, el aire que aún sabe a limpio y un largo etcétera.
La NATURALEZA no se defiende por nostalgia. Se defiende por justicia con nuestros antepasados y por solidaridad con las futuras generaciones. Porque un pueblo sin zonas verdes es un pueblo sin aliento. Porque el patrimonio común no se vende. Se cuida y se protege. Porque, en el caso de Lantzarte, unas campas libres de asfalto y de coches son salud, libertad, alegría y, sobre todo, un próspero futuro para nuestro pueblo.
La campa Norte de Lantzarte NO es una Zona Residual, es el Pulmón Verde de un barrio que reivindica una Verdadera Participación de l@s vecin@s en las decisiones importantes.
No sobran árboles ni zonas naturalizadas, sobran excusas y dirigentes sin sensibilidad por la naturaleza ni visión de futuro.
No hay progreso sin naturaleza.
No es una zona residual. Es una zona frutal. Es una zona vital. Y la seguiremos defendiendo con uñas y dientes.
¿Dónde está la sensibilidad por la naturaleza de nuestros dirigentes? ¿Dónde quedaron sus compromisos climáticos y ambientales que tan bien quedan en los panfletos electorales? ¿De qué sirve adherirse a la Agenda 2030 y citar los ODS si luego no se respeta ni siquiera la zona verde que brota a 300 metros de la Casa Consistorial?
El VERDE NO ES UN LUJO, ES UN DERECHO. Lamentablemente, en Berango, cada vez hay más lujo y menos verde. Y esto no ha hecho más que empezar…Próxima parada, Lantzarte.
Mientras queden manos dispuestas a sembrar, podar y abrazar; mientras haya quien cuide y valore el ritmo vital de los árboles y la naturaleza en general, no habrá ningún proyecto urbanístico capaz de desarrollarse sin generar resistencias entre la sociedad civil y sin poner en evidencia a los que promueven un futuro gris e inerte»,
Puestos a soñar, por lo menos durante el Día Mundial de Medio Ambiente (o de las Zonas Residuales de Berango), nosotras soñamos con un equipo de gobierno municipal que deje de planear sistemáticamente desarrollos urbanísticos desde los despachos (intereses puramente económicos y privados) y escuche la llamada de la naturaleza y de quienes luchamos por conservarla.


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